nerea sumisa VII 🍆
A la vorágine de
emociones y sentimientos vividos el fin de semana en el hotel siguieron meses
de calma para Oscar y Laura, para ese momento él había desistido de cualquier
ejercicio de autoridad sobre su hermana, incluso había abandonado los lances
hacia ella ya que, aunque aún se mostraba con disposición para tener sexo con
él, ya no sentía que se entregará de la forma como lo hacía antes, sentía que
todo lo hacía por cumplir y darle algún tipo de satisfacción para luego poder
pasar de él.
Oscar también notaba
que el estado de ánimo de Laura había mejorado bastante esos días, al punto de
arreglarse y salir con frecuencia de casa, algo que no hacía tras su estancia
en el hospital (salvo a sus clases de ballet), pensó en seguirla en alguna ocasión,
pero cuando vio que ella había dejado unos folletos de universidades en el poyo
de la cocina creyó saber de qué se trataba todo: Laura había decidido seguir su
vida adelante. Creer que Laura estaba reencaminando su vida puso a Oscar feliz
y triste al mismo tiempo, feliz porque amaba a su hermana y deseaba que pudiera
vivir una vida llena de logros, triste por sentir que el no conseguía hacer lo
mismo y por tomar conciencia que dicha situación conduciría a que ella se fuera
alejando conforme él se quedaba rezagado, y al final terminaría solo, como
siempre.
Otra situación que
llamó la atención de Oscar fue que Laura ahora tenía un nuevo teléfono y
algunas veces llegaba con ropa para estrenar, al preguntarle de donde había
salido todo eso ella simplemente respondió que había gastado los doscientos
euros que había recibido de Antoni, lo que parecía ser cierto porque nada más
cuestionarla ella dejó de traer cosas nuevas. Esas situaciones en torno al
dinero llenaban de furia y frustración a Oscar, pensaba en como en un fin de
semana había conseguido más que lo que su padre le darían en medio año (debido
a su decisión de este de no darle si no lo suficiente para viajar en metro y
para comprar comida como forma de castigo por su mal comportamiento), pero, así
como gano ese dinero lo perdió todo y al final lo único que quedó fue el
distanciamiento con la única persona que le mostraba cariño.
Las conversaciones que
Laura tenía por su teléfono no pasaron por alto para su hermano, la primera
razón es que ella no tenía amigos, o no alguno que él le conociera, en dichas
charlas Laura se mostraba alegre y relajada, Oscar hubiera dado lo que fuera por
saber de qué iban los mensajes, pero su hermana los transmitía hablando en un
fluido francés que había aprendido los cinco años que vivió del otro lado de
los pirineos con su madre, antes que volvieran a vivir juntos. Preguntas como
si su hermana había retomado el contacto con algún amigo francés y, de ser
verdad, de quién se trataba, mantenían inquietó a Oscar, fue por ello que
comenzó a espiarla, en sus redes sociales no hablaba con nadie, las únicas
cuentas francesas que seguía en twitter eran de canales de noticias, el ballet
de París, la cuenta institucional de Niza y cosas así, ninguna persona en
particular. Decidido a averiguar más del asunto buscó la forma de mirar
directamente en el teléfono de Laura, una tarde en que ella tomaba una ducha
Oscar calculó el momento en que quizás estaría con el jabón puesto y cerró el
registro, era su modo de mantenerla encerrada, subió corriendo al baño y le
dijo desde la puerta
-perdón,
es que se me desencajó el grifo de la cocina y tuve que cerrar el registro,
pero no tardaré en arreglarlo
- ¿qué?
No sé qué hiciste, pero arréglalo pronto que no quiero congelarme acá
Oscar aprovechó que
estaba en el segundo piso y tomó el teléfono de Laura de su habitación, por
días la había observado disimuladamente para descubrir el código de seguridad,
rogó que siguiera siendo el mismo para ese momento y, para su alivio, lo fue. El
corazón de Oscar palpitaba muy rápido, lo primero que hizo fue abrir el
buscador, en el solo encontró pestañas que mostraban una página de moda, otra
de un hentai y un par de la Universidad de Valencia, luego pasó a las
aplicaciones de chat, en la de uso general no encontró nada, solo la charla que
mantenían entre ellos y los mensajes que intercambiaba con su padre, al
revisar mejor notó que también estaba instalada otra aplicación de chat, una de
cifrado extremo, al abrirla vio que había una sola conversación, una bastante
activa, el número tenía el indicativo de España, pero no tenía foto de perfil
ni un nombre, lo que sí había eran muchos registros de fotos y mensajes de voz
que se habían autodestruido al ser entregados. Oscar sintió que aquel esfuerzo
había sido en vano, estaba por marcharse cuando Laura recibió un mensaje de
audio, Oscar dudo si abrirlo o no, pero al final pudo más la curiosidad y
presionó con su dedo, cerró los puños y apretó los dientes por el enojo al
escuchar que hablaban en francés, la voz le pareció familiar, pero no podía
afirmar nada ya que para él todos los franceses sonaban igual, resignado lo
último que hizo fue eliminar la notificación y anotar en un papel el número de
teléfono, luego de eso acomodó todo y bajó a activar el registro.
***
Laura se encontraba
algo enojada, cuando vio el convertible negro se acercó y se subió a este
pasando de saludar, Antoni trató de besarla, pero ella giró el rostro, entonces
él dijo
-Amor,
te juro que no sé qué pasó, yo te envié el mensaje que tardaría una hora en
llegar, te lo juro
-pues
no recibí nada
-qué
extraño, porque mira, a mí me sale como entregada
al decir aquello Antoni
le enseñó el teléfono donde, en efecto se señalaba el mensaje como entregado y
abierto, Laura se fijó en ello, pensativa trató de hallar sentido a la
situación
-qué
raro, quizás fue un error de la aplicación
-lo
que importa es que estamos juntos, ¿quieres ir a un restaurante o a mi
casa?
Laura mandó su mano al
muslo de Antoni y respondió
-vamos
a tu casa, quiero mostrarte algo.
Desnudos en la cama, tras haber hecho el amor
Laura y Antoni miraban la pantalla del teléfono de ella, el sostenía el equipo
recibiendo las indicaciones de lo que debía buscar y la explicación de lo que
veía
-es
un hentai que descubrí anoche, se llama Step Sister
-ya
veo, pero ¿no crees que paso de la edad para ver caricaturas?
-tonto,
esta es animación para adultos; pero fíjate esta escena, pon el segundo
episodio en el minuto dieciséis
Antoni miró curioso una escena bastante explícita
de sumisión y sexo anal
-qué
señorita tan traviesa, si esto te la pasas viendo ya entiendo por qué eres tan
cachonda
Laura se recostó sobre su pecho
- ¿sabes?
Lamento que te hayas distanciado de Eduardo por mi culpa, al final era tu mejor
amigo, pensaba que si le cumplimos esa promesa que...
-ni
lo digas, eso fueron palabras de una noche, olvídate de eso, además si Eduardo
no puede aceptar lo nuestro pues menudo amigo; además está Joaquín
-siento
decirlo, pero Joaquín la va mejor conmigo, sin ganas de asustarte creo que a
este paso te voy a terminar dejando sin amigos
-olvida
a Eduardo. Por otro lado, si quieres experimentar cosas nuevas tu y yo...
-debe
ser con Eduardo porque se lo prometiste, tu mismo dices que lo que más vale en
un hombre es su palabra; bueno, a menos que te den celos, en ese caso no quiero
que discutamos
-
¿celos? No, conozco tus deseos y desde que hablemos entre nosotros y nos
cuidemos te ayudaré a satisfacerlos, además que quizás tu cuerpo no lo sacie un
solo hombre, pero tu corazón si es todo mío
-solo
tuyo... ¿entonces qué dices?
-Pues
pensé que te caía mal, tampoco quiero ponerte incomoda, linda
-que
él me resulte desagradable me excita un poco más, además yo también le caigo
mal, eso hará que sea rudo y la idea que sean así las cosas me ponen bastante
-qué
chica mala que quiere que la castiguen y la traten mal
-mucho
-pues
nada, esto es lo que haremos: yo prepararé todo y tu por dos semanas no comerás
carne roja ni comida con picante, solo fibra y vegetales ¿entendido?
-sí
-y
no te tocaras, quiero que llegues muy sensible a ese día
-así
será
-nada
de sexo, después que te haga el amor ahora
Antoni se volteó quedando sobre nerea, la tomó
fuerte de las muñecas y se las ató con unas cuerdas que estaban preparadas en
la cabecera de la cama.
Horas después Laura salió de la ducha y se acercó
a Antoni para darle un beso de despedida, este lo recibió resignado
-desearía
que te quedaras
-no
puedo, si no llego a casa Oscar se pondrá como loco
-no
te puedo dar regalos, no te puedo acompañar a casa, no puedo pasar la noche
contigo, no te quiero poner presión, pero si esto va para ser algo serio
deberás contarle algún día
-solo
no quiero lastimarlo
-está
bien, lo que te deje más tranquila pero solo te digo que tarde o temprano lo
terminará sabiendo. En otro tema ¿ya pensaste a que carrera vas a optar?
-pensé
en química, soy buena con números y con racionamiento lógico, además tengo
buena memoria y pues viste Breaking Bad
Antoni soltó una pequeña risa
-claro
que la vi, pero no te ayudaré a entrar a la facultad para que aprendas a hacer
metanfetamina, ya imagino todo: tu serás Walter, Joaquín será Saul y tu hermano
es Jessee
a ese comentario Laura respondió con una mirada de
desaprobación, Antoni sonrió un poco y trató de distender el ambiente
-perdón
amor, es que me quedaba fácil hacer el chiste
Laura dejó pasar la situación
-bobo,
no es lo de las drogas, pensaba más bien que la industria química ofrece muchas
oportunidades de trabajo, como en lugares como la compañía de los que robaron a
Walter
-me
parece bien que pienses en las posibilidades laborales que ofrece una carrera,
pero recuerda que lo importante, más allá de pensar muy a futuro es que des con
algo que te llene como persona, te apoyaría igual si quieres ir a bellas artes,
pero si tu decisión es química haremos eso, mañana te envío los datos del
maestro que te preparará para el examen.
-va,
veras que lo voy a lograr, no lo dudes
-ni
un segundo amor. Je t'aime
-je
t'aime pareil
-me
escribes cuando estés en casa "Haisemberg"
-bobo
Tras decir eso Laura le mostró la lengua y se
dirigió a la puerta, pero se detuvo al notar que el teléfono de Antoni comenzó
a vibrar
-
¿no vas a contestar?
-no,
es el teléfono de la aplicación de chat encriptado, se supone que nadie debería
llamarme a ese número, solo mensajes, pero desde esta tarde a sonado en tres
ocasiones hasta que se corta la marcación
Laura fingió una mirada de suspicacia y a modo de
burla dijo
-seguro
ya tengo unos cuernos tan grandes que voy a tener que cruzar la puerta de lado
-más
bien creería que es una estafa, una máquina de automarcado o un asesor de la
compañía de telefonía; si tuviera una amante no dudes que te la presentaría,
seguro que terminaríamos haciendo un trío o yo viéndolas coger ¿tendrías sexo
con otra chica?
sonrojada Laura contestó
-no...
no lo sé, nunca lo había pensado
-pero
ves mucho porno lésbico...
un taxi estacionó frente a la casa e hizo señales
con los faros, Antoni se asomó a la ventana
-...
no importa, ya lo hablaremos; llegaron por ti
***
En cuanto Oscar tuvo el
número de teléfono salió a comprar un chip telefónico para hacerse con otra
línea (había aprendido de lo sucedido con Antoni a tratar de nunca dejar
rastros), ese mismo día marcó al menos tres veces, pero nadie contestó, era
claro que nuevamente parecía haber llegado a un callejón sin salida respecto al
misterio de en qué andaba su hermana. Oscar se enojaba porque le bastaría
seguir a Laura para tener respuestas sobre qué era lo que ella hacía, pero por
alguna razón ella se las arreglaba para moverse siempre en taxi, en tanto él,
él solo usaba el metro y ni siquiera manejaba el efectivo, si no que su padre
le recargaba una tarjeta prepagada.
Oscar tardó casi una
semana en reunir suficiente valor para comenzar a hacer preguntas, lo ayudó
verse motivado al notar un comportamiento raro en su hermana respecto a la alimentación,
así que una noche en la cena le habló al respecto
-Laura
¿Qué estás haciendo? Sabes que no debes hacer dietas a menos que te las
prescriba el nutricionista
-no
te preocupes, no es para perder peso es para limpiar el tracto digestivo, solo
dura dos semanas, además está totalmente balanceada en proteína y nutrientes y
estoy comiendo atún
-está
bien, pero que sea eso, solo dos semanas. Por cierto, ya que estamos hablando:
notó que sales mucho últimamente
Laura agradeció el por
fin tener una excusa plausible para darle a Oscar
-estoy
viendo a un profesor, que me ayuda a prepararme para presentar la
selectividad
-algo
pensé ¿Ernesto ya está al tanto?
-para
nada, sabes que siempre que papá mete la cucharada es para decir que no lo
lograremos o que estamos intentando alguna tontería y que deberíamos hacer otra
cosa, no les contaré hasta que esté inscrita
-yo
no le contaría hasta tener el diploma. Pero si él no sabe ¿Cómo piensas pagar
todo después?
-estoy
optando por la pública, algo sabré hacer, pero al menos no saldrá por un ojo de
la cara, puedo trabajar medio tiempo
-o
trabajar la noche como muchas universitarias, en una semana te sacas lo del
semestre y en dos hasta para un piso, ya has visto que es posible
aquel comentario ofendió a Laura haciéndola parar
del comedor y llevarse su plato a la sala, Oscar la siguió hasta allá
-vale,
perdón, me he pasado, lo admito. Mejor dime que vas a estudiar
-química
-excelente,
montas un laboratorio y yo me encargo de las ventas, nos forramos
- ¿por
qué todo el mundo dice eso? Mejor juguemos un rato
Mientras se divertía
frente a la tele con su hermana, Oscar continuó haciendo preguntas
- ¿cómo
le haces para andar en taxi cada que sales? Porque yo no salgo solo por hacerle
el quite al metro
Laura se puso nerviosa
por esa pregunta, peri ágilmente inventó una mentira
-son
puntos que me da una aplicación, donde enseño francés a gente que habla español
y ellos me pagan, no dan dinero, pero te dan canjeables en varias otras
aplicaciones
-por
eso es que te la pasas hablando en francés, ya entiendo todo...
que Oscar dijera eso hizo caer en cuenta a
Laura de lo pendiente que vivía él de ella, haciéndola ver que cualquier
precaución para ocultar su relación con Antoni no sobraba. Oscar siguió
hablando
-...pues
deberías pasarme la aplicación,
-pero
tú no hablas francés
-pero
seguro alguien necesita aprender español
-en
ese caso te tocaría hablar otro idioma, el de tus alumnos
-tienes
razón, pues hablo valenciano, eso ha de servir
-no
hablas valenciano, o pues no lo haces bien
- ¿cómo
qué no? Mira: Sí que perds me la beses
-No
hi ha tracte, millor intent a la pròxima
Las respuestas de Laura
convencieron a Oscar, y con ellas pudo relajarse y sentirse confiado, al punto
de minutos después dirigirse a la cocina y tomar a Laura de la cintura mientras
hacía orden e intentar besarle el cuello, pero ella simplemente lo apartó, él
se resignó y se retiró pensando que de ella haber accedido a tener sexo hubiera
dado un perfecto cierre a todo aquel asunto.
Al día siguiente
mientras desayunaban Laura sorprendió a Oscar con un anuncio
-este
viernes iré a un seminario de química fuera de la ciudad
-pero
si aún no vas a la facultad
-es
de los temas que ven los alumnos primerizos, será en Gandia, así que pasaré la
noche fuera
-muy bien, vale, solo
ve con cuidado. Mola que los seminarios de química sean fuera de la ciudad,
aunque, si lo pienso mejor, no sé si piensan que es un gasto extra para los
estudiantes
***
La casa de la playa le
pareció un lugar maravilloso a Laura, aquél le hacía preguntar por qué si vivía
en una ciudad costera no venía con más frecuencia a ver el mar, quizás por que
este le recordaba los años felices junto a su madre en la costa francesa,
aquellos pensamientos ocupaban la mente cuando Antoni le puso una mano en le
hombro
- ¿estás
lista para hoy?
Laura se sonrojó al recordar por qué estaba en ese
lugar, había venido a someterse a un acto vergonzoso que ella misma había
pedido
-sí
-va
ser algo sencillo, quizás solo sientas como cuando vas a hacer del cuerpo, quizás
no sientas nada
Laura sintió mucho pudor ante aquella comparación,
si llegaba a pasar un accidente no podría menos que llorar por ponerse en
vergüenza de esa manera
- ¿es
posible que....
solo terminar la
pregunta le costó bastante
-...
salga algo?
-si
seguiste mis indicaciones no, además te has mantenido con dieta líquida desde
la última vez que evacuaste, de cualquier manera debes ser conscientes de la
situación y dado que es tu recto lo que será penetrada es normal si
manchas
- ¿me
va doler?
-no,
solo duele cuando se abre mucho o claro, si lo toman con fuerza, pero no será
el caso hoy
Antoni se retiró, pese
a no demostrarlo el también estaba nervioso y algo frustrado, para ese momento
ya sentía amor por Laura y no podía creer que estuviera a minutos de entregarla
a otro hombre, más si era ella quien lo había pedido así.
Una hora después sonó
el timbre del portón principal, en las cámaras se veía la imagen del auto de
Eduardo.
Cuando Eduardo entró a
la casa saludó a Antoni como si no estuvieran distanciados, a Laura no la
determinó. Luego de hablar unos minutos con Antoni sobre cómo les iba en la
vida, Eduardo por fin le dirigió la palabra
-eh,
tu, anda para la alcoba que necesito hablar algo personal con mi amigo, y
esperamos desnuda allá, ponte una porno, pero nada de tocarte
Laura obedeció mientras Eduardo apartó a Antoni
para reconvenirlo sobre su nuevo romance.
Pasados algunos minutos
Laura vio cómo se abría la puerta y Antoni y Eduardo entraban desnudos, Eduardo
miró la televisión
-mira nada más, gangbang,
una chica menudita y uno, dos, tres... seis negros, pues que perrita tan
cachonda eres ¿eso es lo que te excita? ¿la idea que seis tíos de cojan al
tiempo? Pues bueno, ya tienes un negro, te faltan cinco, pero con lo perra que
eres no dudó que puedas conseguirlos; igual para que te traten como a esa chica
primero necesitas entrenar ese lindo culito, así que te ayudaré con eso, vamos
allá.
Laura pensó que debía haber escogido porno de
parejas para evitar que la juzgarán de la forma en que Eduardo lo había hecho,
aunque luego concluyó que no importaba que hubiera estado viendo ella, la idea
de él era humillarla y buscaría la forma de hacerlo.
Eduardo estaba tan
deseoso de poseer a Laura que sin dar tiempo a esperas comenzó con las
órdenes
-acuéstate,
piernas dobladas y separadas
nada más estar en pose
Laura vio acercarse a Eduardo, quien se inclinó para ver su vagina
-qué
coñito más rico, ni un vello, como me gusta, también la zona entre este y el culo
bien depilado, que linda estás, perrita
al terminar aquella descripción, de la cual cada
palabra estaba destinada a hundir de a poco el orgullo de Laura, Eduardo pasó
su dedo índice por los labios vaginales de ella, haciéndola soltar un gemido de
placer casi al instante, Laura se sorprendió de lo sensible que estaba tras dos
semanas sin tocarse, Oscar la miró a los ojos
-qué
rico gimes... ¿cómo es que te llamas?
-nerea,
me llamo nerea
-bueno,
pues vamos de una vez
Eduardo dio dos
palmadas suaves en la vagina de nerea produciendo en ella sus respectivos
gemidos, luego sus dedos fueron bajando por la zona perianal y cuando llegó
cerca a la zona de las nalgas, nerea cerró las piernas y pataleo, Eduardo la
tomó de los tobillos para tratar de separarlas y comenzó un forcejeo que
terminó de golpe con un grito
- ¡vasta
perra! Obedece o lárgate
el grito de Eduardo hizo que nerea se
tranquilizara y volviera a su pose inicial, pero esta vez separando más las
piernas, de modo que sus nalgas ya no escondieron su ano.
Al ver el ano de nerea Eduardo comenzó a
acariciarlo con la punta del dedo, dando pequeños rondeles y presionándolo un
poco, aquello hizo que nerea comenzará a gemir muy rápido ya que el placer que
aquello le provocaba era intenso, algo que nunca imaginó le provocara la
intimidación de aquella zona.
Eduardo dio una nueva
orden
-sube
las rodillas, a la altura de tus tetas
al quedar nerea en esa pose Eduardo comenzó a
presionar su dedo que poco a poco se fue adentrando en el cuerpo de nerea, el
ano de ella comenzó a palpitar y una sensación de tremor en las piernas la
invadió, en efecto se sentía como ir al baño y le causaba un placer tremendo.
Eduardo metió todo su dedo índice en el cuerpo de nerea, podía tocar la pared
superior del interior de su Ano, lo que a Laura le causaba gran vergüenza,
cuando sacó su dedo el ano de nerea se cerró sobre su última falange, y al
quedar libre palpitaba demasiado
-mira
como pide comer tu agujero de atrás, o parece que fueras a cagar, pero ni se te
ocurra pasar de perra a cerda y hacerte encima.
Eduardo tomó un espejo
de tocador y lo apunto hacia la entrepierna de nerea, ella de inmediato volteó
el rostro, pero Antoni, quien asistía a todo sentado le dijo con calma
-debes
mirar
nerea volteó a ver, se avergonzó ante el reflejo
del espejo, era una vista de su cuerpo que nuca había tenido antes.
Sin decir nada Eduardo
comenzó a tratar de meter esta vez dos dedos, con ello nerea sintió algo de
dolor, gimió demasiado y entre gemidos decía
-duele,
que rico
los chasquidos y
sonidos que hacía su ano al liberar un poco de aire le causaron demasiada
vergüenza, al punto de sonrojarse. Una vez con los dos dedos adentro el ano de
nerea se cerraba, apretando alrededor de ellos, ella los podía sentir bien en
su interior, aunque esta vez cuando Eduardo los dobló un poco ella sintió algo
de incomodidad.
Cuando Eduardo dejó
libre el cuerpo de nerea hizo un anuncio
-bueno,
hora de dilatarla
Antoni de inmediato lo interrumpió
-momento,
pensé que solo te la ibas a follar, nada de otras cosas
-nop,
para mi esta perra merece un castigo, tengo mis razones
algo ofuscado
Antoni dijo
-Laura,
vístete, nos vamos
Eduardo sonrió
maliciosamente
- ¿es
que tú decides por ella? No le has preguntado su opinión. nerea, linda, ¿estás
disfrutando de todo esto?
-sí,
señor
Eduardo solo siguió haciendo preguntas
- ¿quieres
seguir?
-sí,
señor
aquella respuesta dejó en una pieza a Antoni
- ¿quieres
que te abra mucho tu anito virgen?
-sí,
señor
-te
va doler, ¿aun así lo quieres?
-sí,
señor
-perfecto,
entonces dilo, di que quieres que te dilate mucho
-quiero
que me dilates mi ano
-qué
pervertida, pero pídemelo cómo la perra sucia y vulgar que eres, di que quieres
que te rompa el culo
-quiero
que me rompas el culo
-lo
haré si lo pides por favor
-quiero
que me rompas el culo, por favor
Eduardo se rio y salió
de la habitación, mientras tanto Antoni miraba atónito a nerea
Con una berenjena larga
y de tamaño medio en su mano regresó Eduardo, miró a Antoni y dijo
-amigo,
te voy a quedar debiendo esta cosa que no sé para que se usa.
nerea quedó sorprendida
al ver lo que Eduardo pensaba meterle, él pareció no inmutarse con su gesto,
solo se dirigió a ella con el mismo tono burlón que lo caracterizaba
-fue
lo que encontré en el refri, me costó decidir entre esto y una zanahoria, pero
quiero que le duela. Bueno, chiquita, estás a tiempo de echarte para
atrás
una decidida nerea
respondió de forma breve
-métela
Lo primero que hizo
Eduardo fue lubricar el ano de nerea, con cuatro de sus dedos untó toda aquella
zona con gel, lo que sobró lo aplicó sobre su vagina, aquel gel debía ser
especial porque hacía que ella sintiera una sensación de calor en sus partes
íntimas, una que le resultaba placentera. Eduardo tomó un condón y se lo puso a
la berenjena, mientras lo deslizaba hacia abajo nerea no le quitaba la vista,
comenzó a tener dudas al respecto, por lo que le preguntó
- ¿aguantaré?
-dímelo
tu ¿lo harás?
tras pensarlo un
momento, muy segura de si misma y que el hombre que la dominaba sabía lo que
hacía dijo
-aguantaré
-chica
valiente, me caerías bien si no hicieras cosas fuera de la cama que no puedo aprobar
nerea tenía claro que Eduardo se refería a su
relación con su amigo, por lo que no dudó en esquivar el tema y volver al
asunto que los había reunido
- ¿crees
que eso me haga gritar? ¿puedo hacerlo sin problemas?
-quizás te quejes, si gritas será algo más
psicológico que otra cosa, te sorprendería conocer la enorme resistencia del
cuerpo humano, más si está lleno de endorfinas como el tuyo en este momento,
pero tu grita si quieres, para mi mejor.
Eduardo acercó hacia él
un espejo de cuerpo entero, dejándolo a su lado, y sin más dilación se acercó a
nerea y comenzó a empujar aquella verdura en su interior. Nerea en principio
sintió placer, pero cuando Eduardo siguió empujando comenzó a sentir cómo si su
ano se desgarrara, apretó los dientes y entre algunos gemidos comenzó a
susurrar
-duele,
duele
al oír aquello un
Eduardo con mirada cruel le dijo
-lo
peor es que tú te lo buscaste, aun teniendo un tonto que te mantenga te
arriesgarte y viniste a mí a que te diera por el culo, muy perra
definitivamente, pero bueno, está en mis principios no follarme a las mozas de
mis amigos, así que mejor esto ¿no crees?
En ningún momento
Eduardo dejó de empujar aquel objeto, logrando que el ano de nerea se abriera
bastante, ella gritó
- ¡me
rompo! ¡me rompo!
al oír aquellos lamentos Antoni se sentó en la
cama y le sujetó la mano y le acarició el pelo
-lo
haces muy bien, linda, falta poco
Eduardo, menos condescendiente, agregó
-no
seas llorona, hubiera podido escoger la más grande que había y te cabría igual
el avance del objeto se
detuvo por casi un minuto, Eduardo veía el ano de nerea formando un anillo
alrededor de la parte más gruesa de la berenjena, luego siguió empujando, esta
vez metiendo la parte menos ancha. Cuando la berenjena estuvo totalmente dentro
(salvo por la parte de donde antes de ser cosechada iba unida a la planta)
Eduardo dijo
-aprieta,
ni se te ocurra dejarla salir
nerea hizo mucha fuerza con su abdomen, aguantando
lo más que podía, en eso Eduardo trajo el espejo y lo puso frente a ella
-mírate,
mira lo que te dejas hacer, mira la parte más íntima de tu ser
una nerea en éxtasis
veía su cuerpo, su respiración se calmó mientras se admiraba abierta, luego
Eduardo retomó la palabra
-he
descubierto una quimera hoy, una humana que se dice perra, es una zorra, y pues
te cuento, el nombre de esa cosa que traes dentro se llama en inglés "eggplant",
así que en cierto modo eres una especie de gallina y como tal quiero que
expulses tu huevo, ponte en cuclillas, claro al borde de la cama y con el culo
al aire, no quiero que, si acaso, arruines las sábanas
nerea obedeció, bajo la
cabeza y comenzó a pujar, lo hacía con la cabeza baja y llorando, era muy
humillante hacer aquello, casi que ir al baño en público, no tardó en sentir
como su ano dejaba salir todo, y cuando escuchó un sonido de algo cayendo al
suelo ella sintió mucho alivio y un subidón tremendo. Eduardo se acercó a ella
y dándole palmaditas en la cabeza le dijo
-vamos, siéntate, no te follaré pero no te iras sin mi leche
nerea se sentó y Eduardo se puso al frente, masturbándose,
dejando que su semen callera sobre los pechos de ella. Tras lo ocurrido, y muy
excitada nerea se tumbó en la cama y comenzó a tocarse, Eduardo se retiró hacia
una mesa, tomó una toallita húmeda y se limpió las manos, vio de rojo a nerea y
dijo
-adiós
mujer, bien hecho
luego miró a Antoni
-no
se quedará contigo, cinco años máximo, cinco años te digo, si no son
menos
Eduardo llevó sus dedos índice y medio a la frente e hizo una señal de despedida.

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