nerea sumisa III 👗
El rostro de Oscar se desencajó al escuchar a la
recepcionista del hotel
-son ciento cincuenta
euros por noche, doscientos por la habitación que quieres rentar
-pero en la página web
decían que eran cien por noche
-claro, con reservación y
pago adelantado
Oscar se llevó las manos a la cabeza, parecía que
aquel día todos querían burlarse de él. De los seiscientos euros que nerea
había ganado para él en la mañana solo le quedaban cien, el resto lo había
gastado en el mall. Se alejó de la recepción para hacer una llamada, en cuanto
escuchó que alguien le contestaba comenzó a hablar
-amigo, soy Max
-hola. Espero todo siga
firme para esta noche
-de eso quería hablarte,
me temo que tendré que cobrarte ciento cincuenta euros más
- ¡qué! ¿trescientos
cincuenta por follarme a tu hermana que a lo mejor ni sabe moverse? Ni de
coña
-amigo, es que surgió un
inconveniente con el hotel, quizás podríamos buscar un lugar menos costoso
-primero que todo: no soy
tu amigo, yo no ando con capullos, que se ve es lo que eres; segundo: tú mismo
fuiste el que escogió el hotel, así que ese es tu puto problema.
-entonces tendremos que
cancelar todo
-cancelar nada, no vas a
andar jugando con mi tiempo. Pero puedo ofrecerte una solución
-te escucho
-invitaré a dos amigos
más, te daremos quinientos cincuenta los tres
-no voy a dejar que tres
tíos se follen a mi hermana, menos por tan poco, ni hablar, todo se cancela
-ya he decidido que a tu
hermana me la follo hoy y así será ¿entendido? Escucha ¨Max¨, o mejor: Oscar,
porque ese es tu nombre real ¿no?, sí no aceptas creo que le mandaré a tu padre
las capturas de pantallas de todas nuestras charlas. Es que se ve que eres
imbécil: usar redes sociales y hablarme por una aplicación que no destruye los
mensajes una vez leídos, antes deberías pagarme por enseñarte a hacer las
cosas, así que no te quejes. Pásame el número de tu cuenta, te consignaré lo
que falta para pagar la habitación. Y ya sabes, ni se te ocurra pasarte de
listo, o todo el mundo sabrán el jueguito extraño que tú y tu hermana se traen
entre manos.
Oscar no pudo más que reconocer su fracaso, casi sin
aliento y tratando de disimular su frustración dicto su número de cuenta.
***
En la habitación, una más barata a la que había
querido tener, Oscar se mostraba nervioso, pensó encender un cigarrillo, cuando
se lo puso en la boca nerea se lo quitó y dijo
-hay un recargo por fumar
aquí
En ese momento Oscar se dio cuenta que todo aquello se
le había salido de las manos, a punto que era su sumisa la que ahora estaba
tomando el control de la situación
-desnúdate ahora,
llevamos diez minutos acá y no te has quitado el abrigo, las perras no usan
ropa
nerea se quitó la única prenda que cubría su desnudez,
Oscar disfrutó de la vista de su cuerpo, deseó follarla, pero sabía que de
hacerlo ella no se entregaría luego con todo a su cliente, sus clientes; además
con el estrés que tenía seguro no podría concentrarse.
-en cuatro, y no hables a
menos que te lo diga, y ven para acá
nerea gateó hasta el sillón donde su hermano se
sentaba, pensó que tendría que dar sexo oral una vez más aquel día, pero no fue
así, Oscar solo quería que estuviese allí al lado junto a él, ambos en silencio
mientras el ocasionalmente le acariciaba la cabeza.
Cuando sonó una notificación en el teléfono y vio que
era del hombre con quien había arreglado el encuentro anunciando que ya estaba
de caminó Oscar sintió nervios, entonces pensó que lo mejor era escapar de todo
aquello
-vístete con tu ropa
normal, nos vamos
-no
- ¿qué dices? No estoy
pidiendo tu opinión
-si nos vamos ese hombre
te buscará porque ya recibiste su dinero
-vamos, son quinientos
euros, si el tipo es lo que presume en redes seguro no le importará, es lo que
se gasta en una cena
-no lo hará por el
dinero, lo hará por hombría, no va querer que le veas la cara de tonto
-si tanto te importa
vístete entonces con la ropa que te compré; la verdad no creo que te preocupes
por mí, solo quieres que te follen tres tipos como la perra cachonda que eres.
- ¿tres?
- ¿no te había contado?
Pues sí, te alquilé a tres hombres, pero si no quieres nos podemos ir y me
dejas lidiar con este asunto por mi cuenta
-me quedo
-diablos, hazme caso ¡soy
tu Amo!
-hago caso a lo que me
ordenaste, acostarme con ese sujeto, yo haré mi parte porque tu ya hiciste la
tuya
nerea se puso de pie y se fue al baño a ponerse la
ropa que habían comprado en la tarde, Oscar fue tras ella solo para darse de
narices con la puerta, puerta a la que comenzó a llamar con fuerza
- ¡Laura!¡Laura!¡Te he
dicho que nos vamos
Cuando Oscar vio salir a nerea vestida y maquillada
algo del enojo que lo invadía se apaciguó, aun así, no olvidaba que ella le
había faltado al respeto
-mira, puta malcriada, a
mi no me vuelves a dejar hablando solo, a la próxima que te diga que hagas algo
tu...
El sonido del móvil interrumpió a Oscar, era el hombre
de la cita
-diablos, ya deben estar
acá. Bueno, no vamos a ver a ese tipo, el faltó a su palabra y cambió todo a
último minuto, así que no debemos por qué respetar ese acuerdo.
Entonces alguien llamó a la puerta, nerea fue abrir,
pero Oscar la jaló fuerte del brazo y le cubrió la boca
-no hagas ruido, si ven
que nadie sale pensarán que nos hemos ido.
Insistieron unos minutos más en la puerta y luego,
todo quedó en silencio, Oscar estaba agitado, pero sintió que se había salido
con la suya, luego los colores de su rostro se fueron cuando, poco después,
desde afuera abrieron la puerta, entonces una voz elegante y calmada se escuchó
-qué pena incomodarlo,
mis hijos debieron quedarse dormidos o algo... parece que no escuchan mis
llamadas. Pero si aquí están juntos, vamos Oscar ¿por qué no me contestas al
teléfono? Si te lo di es para poder comunicarnos.
El hombre despachó al gerente de botones que lo había
acompañado a la habitación, una vez la puerta se cerró tras él miró fijamente a
Oscar
-Oscar Cabrero, apellido
interesante, sale en tu perfil de redes, que loco que me tocó mentir en la
recepción y en este momento, en este hotel, sea Antoni Cabrero, el padre de un
niñato necio y estúpido que suele creerse más listo de lo que en realidad es, y
cuya forma de afrontar sus problemas es tratar de esconderse; pero según veo
también el padre de una linda dama.
-yo...
-no me digas nada, y tu,
linda, ven conmigo.
-momento ¿pensé que lo
haríamos acá?
- ¿acá? Me prometiste la
suite y ni eso cumpliste, además no hay espacio para todo lo que vamos a
hacerle a esta lindura
Antoni se dirigió a la salida, cuando vio que Oscar
también venía tras él lo detuvo en seco
- ¿para donde crees que
vas?
-voy a cuidar que todo
salga bien, que no la maltraten
- ¿en verdad crees que
vas a verme desnudo cogiendo? Además, no sé por quien nos tomas ¿por unos
bestias? En todo caso, si lo fuéramos, no podrías hacer nada para evitarlo, te
llevarías una paliza que te dolería hasta en tu siguiente vida, y pues si
quisiéramos sobrepasarnos con ella no haríamos nada en un hotel como este, no
somos unos novatos como tú.
-también puedo ayudar a
que ella los trate bien, a ponerla en cintura si se pone necia
-pero si se ve que ella
es una chica muy bien portada. Mejor quédate aquí jugando en tu móvil y deja a
los hombres en lo suyo, Max... o debería llamarte "Menox", "Menox
el pito chico".
Antoni salió de la habitación llevando a Nerea de la
mano, pero antes de llevarla a la suite que había rentado le preguntó algunas
cosas en el pasillo
-primero que todo ¿eres
mayor de edad? Vi tu documento en internet, pero ya no me fio de tu hermano, es
que en verdad te ves muy joven
-sí lo soy, señor
-y ¿estás aquí por
voluntad o el imbécil de tu hermano te está presionando? Si así es puedes
decírmelo, me encargaré yo mismo del asunto, pero, tranquila, no haciéndole
daño, claro, aunque si quieres puedo darle un par de golpes en lo que llegan
los de servicios sociales o buscamos otra forma de sacarte de esta situación.
-no se preocupe, señor,
estoy aquí porque quiero
-Vaya, pues que traviesa
vas resultando. Y ¿tu historial de laboratorios médicos? Ya sabes, detección de
ETSs
-pues no tengo eso, pero
solo he tenido sexo con mi Amo
- ¿Amo?... hablas de
Oscar, supongo, bueno, ya que para adquirir una enfermedad sexual primero hay
que ponerla creería que tu hermano es un agente de riesgo bastante
insignificante, a menos que se le pegue un virus informático de tanto pajearse
frente a la computadora. En todo caso, en adelante, ten muy presente el pedir
eso a cualquier sujeto al que vayas a atender, nada de cosas impresas, solo
documentos que se puedan consultar en la página web de un laboratorio serio, y
que siempre usen preservativo
-está bien, señor
-perfecto, entonces
vamos. Una cosa más, llámame "Papi", técnicamente, en lo que nos
vamos de acá, soy tu papi
-está bien, Papi
-y te portarás bien con
mis amigos ¿verdad?
-sí
-buena chica.
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